Pruebas científicas crecientes apoyan la hipótesis de que los cambios tanto en la composición como en la función de la microbiota intestinal (la «flora» intestinal) están asociados con una serie de enfermedades inflamatorias crónicas, incluida la enfermedad celíaca. Prácticamente todos los celiacos tienen disbiosis intestinal. Los efectos beneficiosos de los probióticos en la salud humana y en la nutrición son cada vez más reconocidos por los profesionales de la salud, como señala la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Averigua cuál es la evidencia científica actual sobre el uso de probióticos en celiacos. También te dejamos una selección de 7 PROBIÓTICOS SIN GLUTEN, que incluye una fórmula probiótica probada en multitud de ensayos clínicos desde hace años.
📜 Índice:
- 1 ¿Qué son los probióticos?
- 2 ¿Qué es la microbiota intestinal?
- 3 Avances en el estudio de la microbiota intestinal
- 4 Microbiota intestinal y su relación con la salud y la enfermedad
- 5 Microbiota intestinal y celiaquía: Evidencia científica
- 6 Celíacos y probióticos: Evidencia científica en la enfermedad celíaca
- 7 Probióticos y celiaquía: Cepas de bifidobacterias y lactobacilos
- 7.1 Bifidobacterium longum ES1 y Bifidobacterium bifidum ES2
- 7.2 Bifidobacterium lactis
- 7.3 Bifidobacterium longum CECT 7347
- 7.4 Bifidobacterium longum NCC2705
- 7.5 Bifidobacterium infantis
- 7.6 Lactobacillus casei DN-114001 y E. Coli Nissen 1917
- 7.7 Lactobacillus casei, Lactobacillus paracasei y Lactobacillus fermentum
- 7.8 Lactobacillus salivarius H32.1, Lactobacillus mucosae D5a1 y Lactobacillus rhamnosus LE3
- 8 Otras cepas bacterianas
- 9 ¿Qué son los prebióticos?
- 10 ¿Qué son los simbióticos?
- 11 ¿¿Cuál es el mejor probiótico para celíacos?
- 12 Enfermedad celíaca, estudio genómico, ambiental, microbioma y metabolómico
- 13 REFERENCIAS
💥 MUY IMPORTANTE 💥 Los probióticos NO pueden sustituir a una dieta sin gluten ESTRICTA. NUNCA bajes la guardia con la contaminación cruzada. Consulta con tu médico antes de tomar cualquier complemento.
¿Qué son los probióticos?
Un informe del grupo de trabajo conjunto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) recomendó la siguiente definición del término «probióticos»:
Microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud del organismo que los recibe.
OMS / FAO. Guidelines for the Evaluation of Probiotics in Food [Directrices para la evaluación de los probióticos en los alimentos].
¿Qué es la microbiota intestinal?
La microbiota intestinal, también llamada «flora» intestinal, es una comunidad compuesta por billones de microorganismos vivos que residen en el tubo digestivo.
La microbiota es indispensable para el desarrollo de la inmunidad, el correcto crecimiento del cuerpo y la nutrición.
En condiciones fisiológicas, la microbiota intestinal ayuda a fortalecer los mecanismos responsables de preservar la tolerancia. Esto evita que tu sistema inmunitario reaccione por error frente a determinados antígenos, como por ejemplo las proteínas de los alimentos.
Avances en el estudio de la microbiota intestinal
Muchos grupos de investigadores a nivel mundial trabajan para descifrar el genoma de la microbiota intestinal. Gracias a ello, conocemos un número importante de bacterias y la relación entre los microorganismos que nos habitan y nuestra homeostasis.
Uno de los principales avances en el campo de los estudios del microbioma durante las últimas décadas ha sido el desarrollo de enfoques para cuantificar los componentes de la microbiota humana que no requieran cultivos.
El estudio del ADN y ARN de los ácidos nucleicos que se encuentran en las heces u otras muestras biológicas evita la necesidad de cultivos de tejidos y también permite la caracterización de microbios no cultivables.
El examen en profundidad del microbioma intestinal y la identificación de todas las cepas se obtiene ahora principalmente con técnicas basadas en secuenciación.
Microbiota intestinal y su relación con la salud y la enfermedad
Las alteraciones en la microbiota (disbiosis) podrían ser responsables, al menos en parte, de algunas de las enfermedades que azotan a la humanidad, como el asma, la obesidad, la enfermedad celíaca, el síndrome del intestino irritable, el hígado graso no alcohólico, la artritis reumatoide y la esclerosis múltiple, entre otras muchas.
Microbiota intestinal y celiaquía: Evidencia científica
Si bien el gluten es indiscutiblemente la causa principal de la enfermedad celíaca, la evidencia científica ha demostrado que la microbiota podría estar involucrada en la patogénesis, el desarrollo y la presentación clínica (los signos y síntomas) de la celiaquía.
La evidencia científica actual sobre el papel que juega la composición de la microbiota intestinal en la enfermedad celiaca es muy heterogénea y, a veces, contradictoria. Esto se debe a que los estudios realizados son escasos, con tamaños de muestra pequeños y diferentes metodologías.
Los estudios en niños y adultos celiacos sugieren una asociación entre la alteración de la microbiota intestinal y la enfermedad celiaca. No obstante, aún no se ha reconocido una firma microbiana específica. Por lo tanto, este es un campo poco explorado y que ofrece muchas posibilidades futuras.
Se ha comprobado en estudios científicos que casi todos los celiacos sin diagnosticar presentan disbiosis intestinal. La dieta sin gluten por sí sola no suele ser suficiente para corregirla completamente. Esta disbiosis puede ser en sí misma la causa de la persistencia de síntomas digestivos, a pesar de hacer la dieta libre de gluten estricta.
Por lo tanto, la modulación de la microbiota intestinal podría ser crucial.
¿Qué es la disbiosis intestinal?
La disbiosis intestinal no es fácil de definir.
Básicamente se trata de cualquier alteración o desequilibrio de la microbiota intestinal (la «flora» intestinal). Principalmente, cuando disminuyen las poblaciones de bacterias intestinales beneficiosas y aumentan las de especies bacterianas dañinas.
Esto provoca que se rompa el equilibrio entre los mecanismos inflamatorios y los responsables de preservar la tolerancia frente a los antígenos. Por lo tanto, es más probable que se desarrollen respuestas anómales del sistema inmunitario frente a alimentos u otras sustancias.
Celíacos y probióticos: Evidencia científica en la enfermedad celíaca
Estudios publicados y otros que están en desarrollo arrojan datos muy prometedores para el tratamiento de la disbiosis intestinal mediante la administración oral de prebióticos, probióticos y simbióticos.
Estas vías de investigación se centran principalmente en dos objetivos:
- Tratamiento asociado a la dieta sin gluten, especialmente en personas que no evolucionan correctamente con la dieta sin gluten (persistencia de síntomas).
- Prevención de la celiaquía.
Es MUY IMPORTANTE destacar que el uso de probióticos NO pretende ni permite aumentar el umbral de «tolerancia» de gluten (estimado en 10 mg/día). Los probióticos no pueden ser un sustituto de la dieta sin gluten estricta. Únicamente podrían ayudar a minimizar (no evitar) los efectos tóxicos de mínimas contaminaciones puntuales inadvertidas de gluten.
Principales probióticos estudiados en la enfermedad celíaca
Los probióticos estudiados en los ensayos médicos sobre la enfermedad celíaca incluyen principalmente ciertas cepas de Lactobacillus (L.) y Bifidobacterium (B.).
Los resultados de estos estudios apuntan a que el efecto positivo de los probióticos se consigue cuando se administran varias cepas conjuntamente y no de forma individual.
Probióticos y celiaquía: Cepas de bifidobacterias y lactobacilos
En la búsqueda del mejor candidato microbiano para la inmunomodulación de la enfermedad, se han estudiado in vitro y en modelos animales algunas cepas de bifidobacterias y lactobacilos con resultados considerables.
Además, otro tema a considerar es la capacidad de la maquinaria enzimática del microbioma intestinal para digerir completamente el gluten. En este sentido, cabe señalar que, después de la degradación proteolítica bacteriana de la gliadina, los péptidos podrían seguir siendo tóxicos y, finalmente, cruzar la barrera intestinal más fácilmente.
Sin embargo, estudios in vitro han revelado que ciertas bifidobacterias pueden degradar los péptidos proinflamatorios del gluten en el intestino delgado, reduciendo así su potencial inmunogénico.
Estos hallazgos sobre las actividades de degradación del gluten por parte de cepas microbianas específicas podrían allanar el camino para una terapia COMPLEMENTARIA de la enfermedad celíaca (NUNCA como un sustituto de la dieta sin gluten estricta) basada en probióticos en los próximos años.
No obstante, aún queda mucho camino por recorrer. Son necesarios más estudios para encontrar y confirmar qué cepa probiótica (sola o en combinación) pueden restaurar el equilibrio de la microbiota intestinal.
Bifidobacterium longum ES1 y Bifidobacterium bifidum ES2
La respuesta Th1 es una de las principales respuestas inflamatorias de la enfermedad celíaca.
En un modelo in vitro se ha demostrado que tanto Bifidobacterium longum ES1 como Bifidobacterium bifidum ES2 regulan y revierten esta respuesta inflamatoria.
Bifidobacterium lactis
Lindfors y col. evaluaron si Bifidobacterium lactis es capaz de neutralizar la toxicidad de la gliadina in vitro.
En las células Caco-2 encontraron que esta cepa es al menos capaz de reducir la permeabilidad intestinal provocada por el gluten.
Bifidobacterium longum CECT 7347
Laparra y col. evaluaron Bifidobacterium longum CECT 7347 en un modelo murino de enfermedad celíaca.
Encontraron que esta cepa específica no solo disminuye la síntesis de citoquinas proinflamatorias, como el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), sino que también reduce el daño de la arquitectura yeyunal (el yeyuno es la parte del intestino delgado comprendida entre el duodeno y el íleon).
Bifidobacterium longum NCC2705
Otro grupo de investigadores ha demostrado en un estudio en ratones NOD / DQ8 que la cepa NCC2705 de Bifidobacterium longum produce un inhibidor de serina proteasa con características inmunomoduladoras.
Es decir, atenúa el daño intestinal inducido por gliadina.
Bifidobacterium infantis
El Bifidobacterium infantis tiene la capacidad de modular la inmunidad innata de la mucosa intestinal.
Lactobacillus casei DN-114001 y E. Coli Nissen 1917
Existen evidencias del efecto protector sobre la función de la barrera intestinal del Lactobacillus casei DN-114001 y la E. Coli cepa Nissen 1917.
Lactobacillus casei, Lactobacillus paracasei y Lactobacillus fermentum
D’Arienzo y col. analizaron el efecto del Lactobacillus casei, el Lactobacillus paracasei y el Lactobacillus fermentum en un modelo de ratón transgénico que expresa DQ8 humano.
Encontraron que L. casei reduce la secreción del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) y la atrofia de las vellosidades relacionada, mientras que tanto el L. paracasei como el L. fermentum determinan un aumento del TNF-α específico de antígeno.
Esto sugiere que, dependiendo de la cepa y del modelo experimental, los probióticos pueden tener propiedades proinflamatorias o inmunomoduladoras.
Lactobacillus salivarius H32.1, Lactobacillus mucosae D5a1 y Lactobacillus rhamnosus LE3
En un estudio reciente, se demostró que algunos lactobacilos pudieron digerir los inhibidores de la tripsina y la amilasa (ATI) in vitro.
Las ATI son proteínas, diferentes al gluten, que se encuentran en cantidades significativas en cereales como el trigo, la cebada y el centeno, donde su contenido es 100 veces mayor que en otras plantas y cereales sin gluten.
Las ATI pueden provocar una respuesta inmune innata, exacerbando o empeorando la inflamación preexistente tanto intestinal como en otros puntos del organismo. Esto puede explicar por qué hay un aumento de la inflamación en personas con enfermedades preexistentes tras la ingestión de granos que contienen ATI.
Es de destacar que la administración de especies de Lactobacilli (Lactobacillus salivarius H32.1, Lactobacillus mucosae D5a1 y Lactobacillus rhamnosus LE3) disminuyó tanto la inflamación como la permeabilidad intestinal estimuladas por los ATI.
Otras cepas bacterianas
Saccharomyces boulardii KK1
Junto con el componente bacteriano del microbioma intestinal, algunos eucariotas también pueden elaborar enzimas capaces de digerir el gluten.
Papista y col. estudiaron la influencia de la suplementación con Saccharomyces boulardii KK1 en un modelo animal de enteropatía por gluten (ratones BALB / c).
Esta intervención permitió la hidrolización de péptidos de gliadina tóxicos y contrarrestó tanto la enteropatía como la producción de citoquinas proinflamatorias.
Rothia spp, Actinomyces odontolyticus, Neisseria mucosa y Capnocytophaga sputigena
Otro grupo de investigadores ha mostrado actividades degradantes hacia los epítopos tóxicos del gluten por bacterias comensales orales como Rothia spp, Actinomyces odontolyticus, Neisseria mucosa y Capnocytophaga sputigena.
¿Qué son los prebióticos?
Los prebióticos son sustancias que promueven y “alimentan” a las bacterias beneficiosas.
Ejemplos destacados de prebióticos incluyen:
- La inulina (fibra de achicoria).
- La oligofructosa (abundante en vegetales como la cebolla, el ajo o el puerro, entre otros).
¿Qué son los simbióticos?
Los simbióticos son una combinación de prebióticos y probióticos.
¿¿Cuál es el mejor probiótico para celíacos?
No siempre resulta sencillo localizar marcas de probióticos o simbióticos sin gluten para celiacos.
Los estudios todavía son escasos y queda mucho camino por recorrer en la investigación científica, si bien ya hay ciertos resultados preliminares muy prometedores.
De todos modos, no se puede hablar de un único «mejor probiótico» para celiacos. Normalmente se deben combinar varias cepas y además, debería estudiarse individualmente para cada persona, siempre bajo la orientación de un especialista.
Enfermedad celíaca, estudio genómico, ambiental, microbioma y metabolómico
Se está llevando a cabo un estudio longitudinal prospectivo multicéntrico llamado Celiac Disease, Genomic, Environmental, Microbiome and Metabolomic Study (CDGEMM, Enfermedad celíaca, estudio genómico, ambiental, microbioma y metabolómico) en los Estados Unidos, Italia y España.
Su objetivo es aclarar aún más este campo decisivo para la medicina de precisión y la prevención primaria de la celiaquía.
El CDGEMM se enfoca en:
- Identificar los cambios tempranos en la microbiota intestinal de los bebés genéticamente predispuestos a desarrollar la enfermedad celiaca.
- Monitorizar los perfiles metatranscriptómicos de la microbiota intestinal a lo largo del tiempo.
- Correlacionar esos perfiles con otros factores ambientales como:
- el modo de parto,
- los patrones de alimentación
- y la exposición a antibióticos.
- Caracterizar en profundidad los «metabotipos» (metabolomas derivados de microbios) de estos «bebés en riesgo» para integrarlos con perfiles multiómicos en el marco de la biología de sistemas. El metaboloma es el conjunto completo de las pequeñas moléculas y elementos químicos denominados metabolitos (intermediarios metabólicos, hormonas y metabolitos secundarios) que se pueden encontrar en una muestra biológica, tal como un organismo vivo.
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