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Sin Gluten Salud

Enfermedades relacionadas con el gluten

Trastornos relacionados con el gluten enfermedades que causa el gluten

El gluten del trigo y otros cereales, presente en la mayoría de alimentos preparados, causa multitud de problemas y daños. Está afectando a la salud de un número creciente de personas en todo el mundo. ¿Podrías ser tú una de ellas…? ¡Sigue leyendo! Descubrirás unos cuantos puntos clave que sin duda te darán mucho que pensar.

¿Qué enfermedades produce el gluten?

Los denominados “trastornos relacionados con el gluten” incluyen:

  • la enfermedad celíaca o celiaquía
  • la sensibilidad al gluten no celíaca
  • la alergia al trigo
  • la dermatitis herpetiforme
  • la ataxia por gluten

El número de personas afectadas por estas enfermedades está aumentando de manera constante en todo el mundo.

¡Y no solo eso!

Pero además, evidencias crecientes están relacionando el consumo de gluten con algunos casos de un número cada vez mayor de enfermedades. Tanto asociadas a la celiaquía como a la sensibilidad al gluten no celíaca.

Entre ellas, se incluyen diversos tipos de cáncer, la ansiedad, la depresión, el autismo, la hiperactividad,  la demencia, el hipotirodismo, el síndrome del intestino irritable (el mal llamado “colon irritable”), la anemia, el cansancio aumentado, los dolores de articulaciones, los dolores musculares,  las migrañas o jaquecas, las alergias, la infertilidad, enfermedades cardiovasculares, y un largo etcétera.

Desgraciadamente,  todavía hay un escaso conocimiento sobre este hecho entre los profesionales de la salud. Es muy poco probable que piensen en el gluten como el origen de los trastornos de salud. Además, una buena parte son muy escépticos.

¿Cuál es la razón?

Es un problema de compartimentación de la Medicina. ¿Qué quiere decir esto? Normalmente, cada especialista ve solo su “trocito” y no mira más allá.

El hecho de que las enfermedades tengan un nombre, un protocolo diagnóstico, un tratamiento…  propios, las convierte en “entidades independientes”. Pero no se piensa en que pueden ser manifestaciones de otra enfermedad subyacente.

Pero parece que se están diagnosticando muchos casos…

Sí, puede parecer que se están diagnosticando muchos casos. Sí, es cierto que ha aumentado el número de diagnósticos. Pero son solo una mínima parte del total de los casos reales.

Lo que sucede es que son muchas las personas afectadas. ¡Se calcula que hasta a un 14% de la población sufre alguna de las enfermedades relacionadas con el gluten!

No obstante, en la actualidad, prácticamente la totalidad de los casos continúa sin reconocer, sin diagnosticar y sin tratar.

Un ejemplo es la enfermedad celiaca. ¡Entre el 85% y el 90%, tanto niños como adultos, no están siendo diagnosticados!

La triste realidad

Lo habitual es que los afectados pasen una media de 20 años recorriendo multitud de consultas de diversos especialistas. Pero no encuentran un apoyo médico adecuado ni un diagnóstico.

Por esta razón, una gran parte de personas acaba recurriendo al autodiagnóstico y a la dieta sin gluten.

Ahora entenderás por qué el 21% de las personas de todo el mundo prefiere comprar comida sin gluten. Por qué el 30% de los norteamericanos (unos 100 millones de personas) y también el 30% de los australianos (unos 12 millones), se han sumado a la alimentación “gluten free” (sin gluten en inglés).

La otra cara de la moneda. ¿Podría ser tu caso…?

Por otro lado, muchas otras personas con enfermedades relacionadas con el gluten sencillamente se resignan a vivir enfermas.

O piensan que esas molestias digestivas o esa mala salud es lo normal.

¿Pero cómo puede ser?

De todo esto tiene mucha culpa el mal ejemplo en las propias familias y también la publicidad.

Los celíacos o sensibles al gluten sin diagnóstico “enseñan” a sus hijos a que vivir enfermos es la situación normal. Que es lógico tener molestias digestivas o multitud de achaques por todo el organismo.

La publicidad nos habitúa a pensar en que es normal tener gases o diarreas esporádicas o estreñimiento… Y que la solución es tomar tal o cual medicamento o tratamiento alternativo.

Todo esto nos impide reaccionar y pensar que hay que buscar la raíz del problema. Y no limitarse a ponerle parches o “tirititas”.


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